miércoles, 16 de enero de 2008

Sociología del Agua

Más de una vez habré escuchado la pregunta típica, preguntada de distintas maneras, pero que en resumidas cuentas quiere decir: ¿qué hace un sociólogo/a en temas de gestión ambiental?
Bueno, cualquier tipo de extracción, manejo, uso o no uso de los recursos naturales es realizado por personas, las formas en que aquello se trabaje, es generalmente parte de un conocimiento aprendido, se llama ecología tradicional, y por supuesto no es un área de interés exclusiva de la sociología en particular, de hecho es más típico de la antropología, o la geografía, pero a mí todo eso me ha atrapado y he podido conocer formas de trabajo esencialmente asociativas en la pesca artesanal, y también en los sectores rurales, donde muchas veces escuché por parte de altos funcionarios "es que la cultura campesina es tan individualista", nada más falso, es cierto que los procesos sociales en el campo que comenzaron a activarse a partir de la reforma agraria se fueron frenado por varios factores, el "ajuste estructural del modelo neo liberal", la asalarización del trabajador rural, etc. Pero las organizaciones rurales que me ha tocado conocer con todas sus limitaciones de distancia, acceso, etc, son bastantes operativas, mantienen objetivos claros y han sacado adelante, en ciertos sectores, como la pesca, estructuras orgánicas más amplias, y de carácter representativo que los han posicionado como actores sociales.
Sin embargo, el escenario en que estos grupos se desenvuelven es bastante adverso, si bien se invierten una cantidad no menor de recursos económicos en el área de fomento, tanto del Agro a través de INDAP, como desde diversos instrumentos de fomento para el sector de la pesca artesanal, existen diversas falencias en el marco legal que afectan el acceso y la equidad en iguales condiciones para las unidades productivas. Lo que se evidencia en la tenencia de la tierra y los mecanismos de repartición de las cuotas de captura entre grandes y pequeños productores. ¿Adivinen quién gana?
Las exigencias administrativas y operativas de los instrumentos mencionados han marcado una tendencia hacia la cada vez más creciente tecnificación de la gestión de los recursos, lo que en cierta manera ha significado que el trabajo de los campesinos y pescadores sea más dependiente de consultoras y/o organismos externos validados para realizar estudios de situación base, seguimientos, etc. Muy pocas veces se considera la relevancia de tomar en cuenta los conocimientos acumulados por estos actores a través de la experiencia, de la observación directa y cotidiana de lo que es no solo su medio de subsistencia, sino que también en varios casos, su modo de vida, y así para extraer mariscos ya no se necesita simplemente contar con un equipamiento adecuado y tener la destreza, además se debe tener una capacidad mínima operativa para administrar un área, a través de la asesoría de "expertos".
En cuanto al uso de agua de riego, la ley vigente establece mecanismos de distribución de este recurso en función de la dinámica de mercado, es decir, que cualquier persona con poder adquisitivo puede adjudicarse los derechos de agua que estime conveniente. Mientras el tema de la "escasez" de los recursos hidrícos se expone a la opinión pública, invitándonos a ser consientes al respecto, muy poco se realiza para regular los derechos que se conceden a la gran industria privada, aquellos derechos que generalmente se concentran en muy pocas manos y contribuyen a la concentración de la riqueza de mineras, hidroelectricas y agorindustrias, las que además suelen afectar considerablemente (en muchos casos) la calidad del agua de nuestras cuencas, a través de sus riles.
Y así sume y sigue... al final tampoco es necesario saber sociología para entenderlo y explicarlo, es nada más una opción personal para ejercer.

Nota: Esto no es un ensayo ni tratado de sociología, nada más quería tirar algunas cosas a la parrilla, a ver si justificamos la existencia de este blog.

jueves, 10 de enero de 2008

Inicio: Violencia en el Sur de Chile.

Como se empieza a escribir un blog, la verdad no sé, sospecho que nace de una necesidad de comunicar, de poder expresar en algún lugar, aunque sea virtual, aquello que ocupa nuestra cabeza, que mueve nuestras intenciones.

La ventana mira al sur porque es el lugar que me ha acogido reiteradas veces, porque es el espacio geográfico y humano donde observo se concentran múltiples resistencias de hombres y mujeres de tierra y mar.

Para empezar y a propósito de los últimos hechos acontecidos en el sur, un texto escrito por mi amigo Rodrigo ahora en las Europas pero con su cabeza y corazón en territorio mapuche:

La violencia en el Sur de Chile

El volcán Llaima entró en erupción hace varios días en el sur de Chile. Para los Mapuche (gente de la tierra) es una señal, una expresión desde el fondo de la tierra que viene a hacer visible el nivel de violencia y despojo contra su pueblo, que habita las tierras del sur desde hace miles de años; pueblo que resistió la invasión inca, que jamás logró ser sometido por los conquistadores españoles, y que aun resiste contra la violencia del Estado chileno y las grandes empresas nacionales y trasnacionales.

Hoy el agua de los ríos es de las empresas hidroeléctricas, la tierra es de las empresas forestales y los terratenientes (solo 1 propietario -Forestal Mininco- posee casi tantas tierras como todas las comunidades mapuche juntas), el mar del cual subsisten las comunidades costeras pretende ser usado como basurero por las plantas de celulosa. El 70% de los basurales de la Araucanía se encuentran instalados en medio de comunidades mapuche. El nuevo aeropuerto de Temuco se construye sobre un cementerio mapuche en Freire. En Chile no existe reconocimiento constitucional sólido de los pueblos indígenas y es el único país del continente que no ha ratificado el Convenio 169 de la OIT (estos días para intentar apaciguar los encendidos ánimos el gobierno busca un reconocimiento Express pero con una declaración interpretativa que limita notablemente los efectos jurídicos del Convenio). La ley indígena solo permite la formación de Asociaciones entre individuos indígenas, está prohibido cualquier asociación de segundo grado entre comunidades u organizaciones locales o sea que un club deportivo tiene mas derechos de organización en Chile que el pueblo mapuche. Otro tipo de organizaciones autónomas como la Coordinadora Arauko-Malleco han sido declaradas asociaciones ilícitas y son perseguidas por los aparatos policiales y de inteligencia. En pleno Gobierno de la Concertación se han procesado a más de 400 mapuche en muchos casos con la utilización de leyes heredadas de la dictadura de Pinochet (ley antiterrorista, seguridad interior del Estado) y existen actualmente más de 20 presos políticos en las cárceles de Angol, Temuco, Victoria, Traiguén y Concepción.

Los empresarios y sus medios de comunicación han creado toda una campaña del terror, criminalizando a las comunidades mapuche, mostrándolas como grupos terroristas y acusándolas de cientos de delitos como quema de predios y camiones (en muchos casos la justicia ha resuelto que se trataba de auto-atentados pero esto jamás ha tenido cobertura comunicacional). Los predios forestales cuentan con grupos de autodefensa armados, muchos de ellos ex agentes de las agencias de la dictadura militar, sin que el gobierno tome cartas en el asunto. Los terratenientes cuentan con protección policial permanente, militarizando el campo en la región, con constantes allanamientos a las comunidades, interrogatorios, detenciones, violencia innecesaria, cuando la mayor parte de las familias mapuche rurales están conformadas por ancianos y niños (razón por la cual existen denuncias del Comité de Derechos del Niño de la ONU contra el Gobierno). Si bien tras el asesinato de Matías Catrileo hace unos días por parte de la policía Bachelet removió al ministro del interior y al intendente de la Araucanía, los discursos de los voceros de gobierno son cada vez más prepotentes y hostigadores hacia las comunidades mapuche. Diversas protestas a lo largo del país han sido brutalmente reprimidas, entre ellas una en Temuco, donde fueron detenidas y golpeadas la madre, hermana y novia del joven asesinado. A través de la prensa se ha construido un enorme montaje para implicar a las organizaciones mapuche en un atentado fallido contra un directivo de una empresa noruega cuyos proyectos se encuentran en conflicto en la zona de Panguipulli, montaje que ha servido para justificar el aumento de la represión y la persecución a dirigentes mapuche, avalada por la derecha y la concertación. Patricia Troncoso lleva 89 días en huelga de hambre en la cárcel de Angol, donde lleva 5 años presa acusada bajo leyes de la dictadura y cuyo proceso ha sido varias veces cuestionado por organismos internacionales (CIDH, FIDH).

La movilización de las comunidades mapuche y la solidaridad de muchos chilenos son muestras de resistencia y dignidad, jamás se ha ejercido violencia contra personas ni se ha causado temor en la población. Los gestores de la verdadera violencia han sido el Estado, su represión y criminalización de la protesta social, y la prepotencia de las grandes empresas forestales y los terratenientes que ven amenazadas sus ganancias. Si la bomba de tiempo estalla y se inician escaladas de violencia mayor en el Sur, la responsabilidad principal será del Gobierno y su política, su compromiso con un modelo polarizador y con los sectores más prepotentes y violentos de la derecha tradicional terrateniente y la nueva derecha neoliberal empresarial, y su indiferencia total hacia el pueblo mapuche, sus demandas y problemáticas.

Solidarizando con el Pueblo Mapuche desde la distancia

Rodrigo Navarrete S.